martes, 4 de julio de 2017

De palma y palmeros ... Un aceite con mucha polémica?

Seguro que habrá quien piense que "a buenas horas mangas verdes" pero es que llegar los rigores del verano y ponerme a pensar en una palmera, todo ha sido uno. En este curso la palma se la ha llevado el aceite, el aceite de palma por supuesto. Llevamos así una larga temporada oyendo, leyendo y "ajusticiando nutricionalmente" al susodicho y la verdad es que tras tantas afirmaciones me gustaría añadir que el tema es más lineal de lo que parece



Realmente esta grasa lleva mucho tiempo entre nosotros. La hemos visto agazapada y escondida en el epígrafe de ingredientes del etiquetado de los alimentos bajo el disfraz de grasas vegetales. Pero desde el 13 de diciembre del pasado año, al hacerse efectiva la última disposición relativa al Reglamento (UE) 1169/2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor, el aceite de palma se ha tenido que presentar en público. Ahora la polémica está servida.


Pero ¿qué es el aceite de palma? Es una grasa vegetal sólida a temperatura ambiente, obtenida a partir de los frutos de la palma africana (Elais guineensis), cuyo perfil en ácidos grasos es el que se observa a continuación:


Comparemos su composición con otras grasas:


A poco que os fijéis, su carga en ácidos grasos saturados es menor que la de coco, mantequilla o cacao y mucho mayor que la existente en el aceite de oliva (el favorito por excelencia) o el de girasol.

Y ¿para qué se usa? Podemos establecer dos escenarios ya que el aceite de palma se puede utilizar como aceite crudo o bien como refinado. 

Aproximadamente la cuarta parte del aceite de palma y aceite de palmiste en todo el mundo se utiliza como aceite crudo y como tal se utiliza ampliamente para la cocina doméstica en el sudeste de Asia, África y partes de Brasil. 

En Europa y Estados Unidos, el aceite de palma se utiliza sobre todo refinado, como ingrediente tanto en productos alimenticios como la margarina, los productos de confitería, el chocolate, el helado, los productos de bollería y muchos alimentos precocinados. Pero también es ampliamente utilizado en otros productos como jabón, detergentes, velas y cosméticos. 


¿Y que pasa si se refina el aceite de palma? En el refinado a altas temperaturas (mas de 200 ºC) de algunos aceites vegetales como le ocurre al de palma, se producen algunos contaminantes como el 3-monocloropropano (3-MCPD) y el 2-monocloropropanos (2-MCPD) y otros esteres glicidílicos. En la web de AECOSAN realizan una clara explicación sobre estos contaminantes.

Actualmente las evidencias que soportan las evidencias del 3-MCPD como posible agente carcinogeno se incluyen en el grupo 2B de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) al provocar infertilidad y disminución del sistema inmunológico en ratas de experimentación. Las evidencias sobre los esteres glicidílicos han sido clasificadas como probables agentes carcinogénicos (grupo 2A de IARC), mientras que los 2-MCPD aún no han sido evaluados por el IARC.
Tomado de Naukas, Carolina Infografia

Entonces ¿el aceite de palma es cancerígeno? Tal como hemos comentado sólo el aceite de palma refinado muestra estos contaminantes con cierta evidencia sobre su relación con el cáncer, probable y posible. No existen, a día de hoy, motivos de seguridad alimentaria que justifiquen una prohibición. 

Para muestra un botón, creo que la mayoría de nosotros puede recordar la polémica desatada hace dos años (OMS, octubre 2015) con la categorización carcinogénica que se hizo con algunas carnes procesadas (hamburguesas, bacon, salchichas, ahumados…) cuya evidencia de relación era tan sólida como la del tabaco y alcohol (Grupo 1 del IARC) o de la carne roja al asimilarla con la existente para los gases de combustión o los esteroides (Grupo 2A).



Así ¿qué problemas nutricionales presenta el aceite de palma? Partiendo  de su contenido importante en ácidos grasos saturados, no es la más recomendable en el contexto de una dieta saludable, ya que como se establece en el Documento de posicionamiento de la FESNADConsenso sobre las grasas y aceites en la alimentación de la población española adulta (2015):

  • 1. La ingesta de ácidos grasos saturados en comparación con hidratos de carbono aumenta significativamente el colesterol total y el LDL-colesterol. 
  • 2. La sustitución de ácidos grasos saturados por ácidos grasos poli-insaturados disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Yo no me considero defensor del consumo de aceite de palma ni tampoco de abusar de aquellos con contenido alto en saturados pero tampoco un detractor a ultranza de su presencia. Creo que la solución más adecuada pasa por informar para tener conocimiento sobre que alimentos lo contienen y poder decidir. Para el consumidor la opción más sencilla sería evitar las comidas ultraprocesadas dado que es donde están más presentes junto a la sal y los azúcares. Esto es basar nuestra alimentación en consumir preferentemente aquellos alimentos que no requieren de la "lectura de su etiqueta nutricional" para conocer su composición (!!!), es decir las frutas, las verduras o las legumbres ... y si de aceites se trata, siempre me quedaré con el de oliva (y si es virgen extra mejor).

¿Por qué algunas leches infantiles lo contienen? Cabe recordar que el ácido palmítico forma parte natural de la leche materna y los preparados que intentan sustituir la lactancia materna quieren imitar su composición de la forma más exacta posible. Por eso contienen también ácido alfa-palmítico que es algo diferente del beta-palmítico de la leche materna. Se intenta el acercamiento pero no es del todo igual, esta pequeña diferencia en las leches de suplementación se traduce en  la interferencia de absorción de calcio y de las grasas. Así que cabe seguir apostando por el consumo del "alimento sin etiqueta", claro está que me refiero a seguir promocionando la lactancia materna.

Nutricionalmente considero que no es un tema complejo y que tiene otros condicionantes  éticos que motivan su rechazo en algunos sectores de la población, pero esto lo comentan de forma muy adecuada asociaciones como Carrodecombate o en Greenpeace, entre otras, así que os remito a ellas.


martes, 20 de junio de 2017

Primer dia internacional de la Gastronomía Sostenible







Este 18 de junio de 2017 se ha celebrado por primera vez el Día de la Gastronomía Sostenible. Un Día, para sensibilizar, concienciar y llamar la atención para promover hábitos alimenticios más respetuosos con el medio ambiente y con las tradiciones locales. Y es que el conjunto de platos y usos culinarios propios de un determinado lugar configura una de las expresiones más importantes de la diversidad natural y cultural del planeta.


La gastronomía sostenible puede desempeñar un papel fundamental, sobre todo en las comunidades menos favorecidas, ya que promociona el desarrollo agrícola, la seguridad alimentaria, la nutrición, la producción sostenible de alimentos y la conservación de la biodiversidad.


De forma colectiva los principios que pueden orientar el proceso de transición hacia una agricultura de mayor sostenibilidad son:
  1. Mejorar la eficacia en el uso de los recursos en la agricultura
  2. Procurar actividades directas para conservar, proteger y mejorar los recursos naturales
  3. Proteger y mejorar los medios de vida rurales y el bienestar social
  4. Reforzar la resiliencia de las personas, comunidades y ecosistemas
  5. Dotar de mecanismos de gobernanza responsables y eficaces.

Pero para realizar una gastronomía sostenible hemos de implicarnos en cualquiera de los diferentes hitos desde el campo hasta la mesa. Por ello antes de comprar comestibles, podemos cuestionarnos diferentes aspectos:




  • ¿De dónde viene? ¿Cuántos kilómetros ha recorrido ese alimento para llegar a tu mesa? ¿Cuál ha sido su huella de carbono?

  • ¿Dónde se ha producido ese alimento? ¿Lo ha cultivado un pequeño agricultor o proviene de una planta industrial? A continuación, por ejemplo, se expone el origen de los productos agrícolas de Mercabarna en una infografía de El Periódico.


Pensando en la Dieta Mediterránea, el modelo de doble pirámide, desarrollado por el Centro Barilla para la Fundación de Alimentos y Nutrición, se basa en el principio de que los alimentos recomendados para ser consumidos con mayor frecuencia (como verduras, cereales integrales, legumbres y frutas) son los que tienen menor impacto ambiental y, por el contrario, los alimentos que deben tener menos presencia en nuestra dieta (carne y alimentos altamente procesados) tienen un mayor impacto ambiental. Parte de que la dieta mediterránea es un modelo sostenible y genera menos Green House Gas Emission (GHGE) en comparación con los GHGEs generados por dietas con mayor presencia de carne. Se compone de dos pirámides invertidas, la mediterránea complementada con la de sostenibilidad dónde los alimentos más dañinos para el medio ambiente están representados en la parte superior y alimentos más saludables y menos dañinos para el medio ambiente en la parte inferior.




Una última noticia, 2017 es el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo y la gastronomía es una parte esencial para acercarnos y conocer otras gentes, entornos y costumbres. Este compromiso con la sostenibilidad se manifiesta en el apoyo a los productores locales y ha sido recogido en el documento de conclusiones del 3º Foro Mundial de Turismo Gastronómico de la OMT, celebrado en San Sebastián entre el 8 y el 9 de mayo de 2017.

Dicho en pocas palabras: "lo que es bueno para nosotros es bueno para nuestro planeta" o viceversa ¡que estupenda casualidad! ¡que estupenda oportunidad para nuestra salud y la salud de la Tierra.







martes, 30 de mayo de 2017

¡Que bien, que nos llevan al huerto!



Un año más llegado el 28 de mayo nos encontramos con la efeméride que hace 16 años propuso la extinta Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (SENBA) para dedicar a la nutrición. Es el Día Nacional de la Nutrición (DNN), coordinado por la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) y que cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN).

El mensaje del DNN para 2017 es: "Este año, te llevamos al huerto", y se ha centrado en promocionar las frutas, hortalizas y verduras, con el fin de educar a la población sobre una dieta saludable. Y realmente resultan necesarias actuaciones para estimular el consumo de vegetales en la población infantil. Según la Encuesta Nacional de Alimentación en Población Infantil y Adolescente, ENALIA,  solo el 30 % de niños y niñas consume fruta fresca o zumos naturales más de una vez al día, y tan solo el 3 % consume hortalizas más de una vez al día.

Un resumen de las ideas clave para este día se ha plasmado en el folleto para la población general.


Según el último Informe de consumo alimentario en España publicado (2016):

  • Se redujo el volumen de compra de frutas frescas para el hogar un 1,2%.  Castilla y León, País Vasco, Navarra y Galicia fueron las comunidades autónomas con un perfil más intensivo en el consumo de frutas. Sin embargo, La Rioja, Comunitat Valenciana y Extremadura destacan entre las menos intensivas en el consumo de esta categoría.
  • El consumo doméstico de hortalizas y patatas frescas se mantuvo prácticamente estable. Por comunidades autónomas, destacan Aragón, Cataluña y la Comunidad Foral de Navarra como las más intensivas en el consumo de hortalizas frescas. Por el contrario, Principado de Asturias, La Rioja y Cantabria se posicionan como las que menos consumo realizan de la categoría. 

Tanto desde la FESNAD como desde la AECOSAN se ha indicado que “consumir fruta  verduras y/o hortalizas, en el desayuno, almuerzo, merienda, como acompañamiento y/o como postres en las comidas principales (comida y cena), ayudan a nuestro organismo a prevenir enfermedades entre las que destacan las cardiovasculares, el cáncer, enfermedades del sistema digestivo y algunas enfermedades neurodegenerativas”.

Sus consejos son claros:


Y es que en cualquier temporada podemos disfrutar de verduras , hortalizas y frutas a un precio más que razonable, siempre que se compren los alimentos de proximidad y en su estación óptima.  

Esta folleto repasa cuando es la mejor temporada para consumir cada vegetal.



Y ¿qué vegetales mantienen mejor sus composición nutritiva? ¿los frescos, los refrigerados o los congelados?

Recientemente, en 2017, se ha publicado en Journal of Food Composition and Analisys un clarificador estudio sobre esta cuestión. El estudio imita los típicos modelos de compra y almacenamiento de los consumidores y compara nutrientes (vitamina C, provitamina A y folato) en diversas verduras, hortalizas y frutas en productos frescos, frescos almacenados y congelados. Y concluye que:

  • Los productos frescos pierden vitaminas durante el almacenamiento refrigeradosegún pasan los días.
  • El supuesto de los consumidores de que los productos frescos tienen mucho más valor nutricional que el congelado es incorrecto.
  • En algunas situaciones, los productos congelados son más nutritivos que su homólogo de 5 días fresco almacenado.
Con todo esto creo que las enseñanzas de este DNN-2017 dedicado a frutas y verduras son claras:

  1. Aumentemos nuestro consumo de frutas y/o verduras. Una ración más al día siempre va a ser una acción beneficiosa para nuestra salud.
  2. Las frutas y verduras evitaran nuestro envejecimiento por sus bondades antioxidantes: ver post ¡No quiero oxidarme!
  3. Hasta la salud emocional puede mejorarse: ver post Yo para ser feliz quiero ¿más fruta?
  4. En el día a día compra lo que vayas a consumir, alimentos próximos y frescos.
  5. Si no estamos de temporada los congelados pueden ser una buena alternativa a un precio razonable.














martes, 16 de mayo de 2017

Una mirada al pasado para educar un buen futuro



Como recuerdo del Programa de Educación en Alimentación y Nutrición, (1961-1996), conocido con las siglas EDALNU, el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia “López Piñero” de la Universitat de València y el Grupo Balmis de Investigación de la Universitat d’Alacant están presentando (del 27 de abril al 27 de octubre de 2017), en la Sala José Puche del Palau de Cerveró de la Universitat de València una exposición dedicada a conocer y reflexionar sobre los principios y las actividades de este programa gubernamental destinado a la promoción de mejores hábitos alimentarios entre la población española de los últimos años del franquismo y los inicios de la democracia. 


La exposición ‘Como aprendimos a comer’ está compuesta por algunas de las ilustraciones, objetos, mensajes y folletos que sirvieron de soporte a la intensa y extensa campaña de enseñanza y divulgación alimentaria y nutricional desarrollada por el Programa EDALNU durante más de treinta años. Destacan los documentales originales ‘La rueda de la alimentación’, dirigido por Antonio Mercero y ‘Cómo alimentarse mejor’ de Mario Barabino, que se pueden ver proyectados en la sala.



Los escenarios principales de actuación del programa EDALNU fueron la escuela, la familia y la comunidad, en los que se trató de introducir nuevos hábitos alimentarios, además de estimular la producción y el consumo local de alimentos. La exposición subraya la importancia del comedor escolar como espacio fundamental para la creación de hábitos alimentarios asociados a dietas variadas y equilibradas. Dispositivos didácticos como la rueda de los alimentos o los franelogramas sirvieron para explicar la composición y el aporte nutricional de los alimentos. Por otra parte, la muestra también destaca la doble estrategia llevaba a cabo desde la recuperación de recetas locales y tradicionales, y la promoción del consumo de leche, que desde su condición de alimento protector se convirtió en un elemento central dentro del programa, hasta el punto de relacionar su consumo con el grado de desarrollo y progreso de los pueblos.






El programa EDALNU surgió en el marco de los acuerdos de colaboración del Gobierno español con agencias internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Durante su trayectoria, creó una red de formadores que llegó a estar integrada por 46.752 personas, distribuidas de forma muy desigual por la geografía española, donde el 94% fueron mujeres. Su discurso de género, no exento de contradicciones, planteó conflictos entre tradición y modernidad. 



Una importante labor de recopilación que quiere ser una herramienta dinámica de recogida de materiales, así en su libro de mano nos estimula a seguir coleccionando el material generado en EDALNU, si alguien de vosotros participó en ella no dudéis en contribuir a recuperar la memoria de esta iniciativa y contactar con proyectoedalnu@gmail.com 




La exposición, comisariada por Antonio García Belmar, presenta los resultados del proyecto de investigación dirigido por Josep Bernabeu Mestre, ambos profesores de la Universitat d’Alacant, y pretende mostrar los estrechos vínculos que unen a la alimentación con la sociedad y la cultura de un país. La exposición se acompaña del ciclo de cine ‘Alimentación y cultura’ y de un ciclo de conferencias que fue inaugurado el pasado 10 de mayo por Consuelo López Nomdedeu, profesora emérita de la Escuela Nacional de Sanidad, experta en educación nutricional y miembro del programa EDALNU. 
Por si os apetece os dejo aquí su programa.



Dia de la inauguración

martes, 7 de marzo de 2017

De modas, contestaciones y salud

Joaquín Sabina ya nos predecía en los años 80 que a las niñas ya no les apetecía ser princesas en su Pongamos que hablo de Madrid, pero me temo que bien entrado el siglo XXI, aún queda mucho camino por recorrer. Mucha información y formación que reciben tanto del conjunto de la sociedad, como en casa y, estoy más que seguro que en más de una escuela (¡Amen!), hace que muchas niñas adopten un rol de género que llevarán como mochila a lo largo de su vida.


Esta semana, cercanos al 8 de marzo, era inevitable también pensar en morado. Así que haberme enterado de que un grupo de 70 modelos americanas ha denunciado las presiones que reciben dentro de la industria de la moda para perder peso, poniendo de paso su salud en riesgo, me ha motivado a escribir sobre ello. Claro está que no es un problema nuevo en su gremio pero la novedad radica en no haberse callado y haberlo denunciado. Parece ser que ello es una continua exigencia y se convierte con demasiada frecuencia en una condición sine qua non previa a su contratación para subirse a la pasarela. La denuncia la han realizado en una carta pública cara a la Fashion Week de Nueva York (9 a 17 de febrero) en la que han hecho un llamamiento para que se dé prioridad a la salud y la diversidad.


Carta pública (en inglés)


Un estudio publicado en enero de 2017 en International Journal of Eating Disorders explica la negligencia de la industria de la moda para incentivar un peso saludable y corrobora el serio problema que ello acarrea. En él se pone de manifiesto que un 81% de las modelos encuestadas estaban por debajo del peso recomendado, que un 62,4% había recibido órdenes de su agencia u otra persona para que perdieran peso, que un 56% se había saltado comidas o ayunado para conseguirlo y que un 8% recurrió a los vómitos para perder los que le requerían. ¡Hay que ver la presión de la moda lo cruel que puede ser!

Fue en 2006 cuando la Pasarela Cibeles (Madrid) saltó a los medios de comunicación por convertirse en la primera que establecía unas medidas corporales mínimas de las modelos para desfilar. Los organizadores de esta pasarela exigieron, y aún exigen, un índice de masa corporal de 18 Kg/m2. Esto implica que una modelo de 1,75 m deberá pesar, como mínimo, 56 kilogramos. Las modelos, aunque aún siguen siendo delgadas no lo son de forma extrema. El objetivo fue exponer un modelo de belleza, alejado de la extrema delgadez y salvaguardar en cierto modo de unos ejemplos cuestionables que tanto daño podría hacer a las adolescentes, en particular, y a la sociedad en general. No tardó la medida en importarse a otras pasarelas como la de Londres o París, aunque fuera con otros criterios. De esta forma, Cibeles fue la pionera en emprender esta medida como lucha contra la anorexia. 




Han pasado 10 años y esta vez (12-12-2016) ha sido el director de la 080 Barcelona Fashion quién quiere fomentar un mayor grado de salud y bienestar, comprometiéndose a impulsar el Decálogo de buenas prácticas sobre el fomento de la autoestima y la imagen corporal y a la realización de formación de todo el entorno para comprender los factores causales y de riesgo, identificar situaciones de falta de salud y poder prevenirlas desde el propio sector, en colaboración con la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia. Iniciativa que tiene un gran interés social y de salud pública.







Recientemente (noviembre 2016) Andalucía se ha unido a este movimiento y ha realizado un “Manifiesto andaluz a favor de la moda y los desfiles saludables como activos para la salud” en el marco de las distintas acciones emprendidas desde la Iniciativa “Imagen y Salud” de la Junta de Andalucía, que persigue cinco claros objetivos:
  • Promover un debate social a favor de la diversidad corporal, la autoestima y la satisfacción con el propio cuerpo. 
  • Favorecer alianzas con el sector de la moda. 
  • Sensibilizar a corrientes de opinión, frente a propuestas y modelos que ponen en riesgo la salud y los principios de igualdad de género. 
  • Promover actitudes y conocimientos que permitan defenderse ante presiones y situaciones que pongan en riesgo la salud. 
  • Generar reflexiones y documentación que, desde la evidencia, aporten recursos a acciones legislativas que pudieren desarrollarse. 

Buenas iniciativas para empezar a desactivar tanta presión a la población infanto-juvenil y en general, a las mujeres que bajo la excusa de la moda se propician. Queda mucho trecho para lograr la igualdad real de la mujer y los esfuerzos deben ser dobles, por una parte desarbolar los privilegios masculinos por otra, empoderar a las mujeres para que se defienda de estas influencias que en definitiva sólo conducen a reproducir los mismos clichés de siempre.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Zumos, nectares y frutas


El día a día nos acaba desbordando con tanta variedad de lo mismo. Hoy me refiero a las distintas presentaciones en que consumimos fruta o eso es lo que nos hacen creer. Si bien tenemos poca dificultad en identificar qué es una fruta, cuando queremos definir  una pieza de fruta ya comienzan las interpretaciones. Si una naranja es una pieza y ración de fruta ¿lo es también una cereza? o ¿un melón?

En teoría el razonamiento es sencillo. Una ración de fruta corresponde a una cantidad mas o menos a 140-150 g de la misma en crudo y limpia para comer. Así equivale a una fruta mediana (pera, manzana, naranja, plátano, membrillo, pomelo, etc.), una rodaja de melón, sandía o piña, 1 vaso de zumo exprimido, 2-3 piezas de tamaño mediano de albaricoques, ciruelas, dátiles, mandarinas, higos, etc., 4-5 nísperos, 8 fresas medianas o 10-12 cerezas, uvas, moras, grosellas, etc. En un post anterior ya hablamos de la bondad para la salud de consumir fruta "Ecuación saludable: (3+2=5)"

Los consumidores de a pié, diana de reclamos que quieren convencerle de las diferentes formas de "tomar fruta", pueden acabar simplificando el tema al adentrarse en el supermercado. Por que todo es fruta ¿o no? Hoy vamos a comentar esos productos que parecen estar cercanos a las frutas, los zumos, y no siempre lo están.

Todos pensamos cuando hablamos de zumo (jugo) de fruta en una exprimidor capaz de obtener toda la esencia de la fruta sobre la que actuamos. Incluso algunos supermercados te ofrecen la posibilidad de ser tú mismo quien en la tienda pueda producir y envasar el zumo, por ejemplo, de las naranjas. Quizás poco que objetar. Aquí el consumidor tiene pruebas más que fehacientes de que el producto así obtenido es 100% auténtico. 

Pero ahora un par de preguntas ¿es este zumo equivalente a una pieza de fruta? y por tanto ¿puedo tomar todo el que quiera? 

Comencemos por lo más elemental.  Una pieza de fruta es una naranja pero ¿cuantas naranjas son un vaso de zumo de naranja? Tras realizar varias pruebas (y dependiendo del tamaño de las naranjas) os afirmo que entre dos y tres naranjas. Esto significaría que en un zumo tenemos las propiedades nutricionales de la cantidad de fruta que requiramos utilizar para hacerlo. ¿Es esto cierto? 
Un zumo equivale como mínimo a dos frutas incompletas puesto que le falta la pulpa de la misma que es donde se encuentra la mayor cantidad de fibra. Y esto por no hablar de la "contraproducente" costumbre de algunos, bares incluidos, de añadir o facilitar azúcar para su consumo.

Así 100 g naranja (fruta) contienen 8,6 g de azúcar (fructosa), 2 g de fibra y 50 mg de vitamina C, mientras que 100 ml de zumo exprimido en casa contiene 10,2 g de azúcar, 0,1 g de fibra y 40 mg de vitamina C. 

Pero como comemos una naranja o tomamos un zumo los datos hemos de relativizarlos. De una naranja de 150 g obtendríamos 9,5 g de azúcar, 2,2 de fibra y 55 mg de vitamina C en total 66,0 Kcal, y de un vaso (200 ml) de zumo, 20,4 g de azúcar, 0,2 de fibra y 80 mg de vitamina C sumando un total de 82 kcal

Resumiendo: el zumo, como ración de consumo, aporta más energía, vitamina C pero menos fibra. De energía vamos excedidos y de vitamina C tenemos suficiente con la que aporta una naranja pero la ausencia de fibra hace que el azúcar del zumo se absorba demasiado rápidamente (índice glucémico alto). Entonces ¿Para qué quiere nadie añadir más azúcar (sacarosa) a esta bebida?

Aquí tenemos una buena razón que apoya la probable relación de su consumo con la obesidad y que justifica no recomendar el consumo de zumo en sustitución de la fruta.

Y ¿que pasa con los zumos comerciales?

El zumo es un producto susceptible de fermentación, pero no fermentado, obtenido a partir de las partes comestibles de frutas sanas y maduras, frescas o conservadas por refrigeración o congelación, de una o varias especies mezcladas, que posee el color, el aroma y el sabor característicos del zumo de la fruta de la que procede. Puede obtenerse como exprimido o bien a partir de reconstituir un zumo de frutas concentrado mediante la adición de agua. 

Pues como dirían muchos "ya no son lo que eran" pero en este caso vale la pena aclarar que esto es para bien. Hasta octubre del pasado año podíamos ver que algunos lo avisaban: «a partir del 28 de abril de 2015 ningún zumo de frutas contendrá azúcares añadidos» (Real Decreto 781/2013, de 11 de octubre).

Veamos algunos ejemplos:

Etiqueta nutricional de un zumo procedente de  un concentrado: 8,9 g de azúcar y 35 mg de vitamina C por 100 ml. Un vaso de 200 ml sería unas 82 kcal y 17,8 g de azúcar.



Etiqueta nutricional de un zumo de naranja con pulpa, según dice la etiqueta 100 % exprimido y 100% natural: 10,2 g de azúcar y 20 mg de vitamina C por 100 ml. Un vaso de 200 ml sería unas 90 kcal y 20,4 g de azúcar.





Cuando en lugar de zumo de naranja optamos por un néctar. El néctar se obtiene añadiendo agua y azúcares o edulcorantes al zumo (al menos el 50% del producto deber ser zumo natural). Este SÍ que puede contener azúcar.



La siguiente etiqueta pertenece a un néctar procedente de concentrado y contiene los siguientes ingredientes: zumo de naranja a base de concentrado (55%), agua, azúcar, pulpa de naranja (5%) y vitamina C. En resumen: 10,2 g de azúcar, menos de 1g de fibra y 30 mg de vitamina C por 100 ml. Un vaso de 200 ml sería unas 90 kcal y 20,4 g de azúcar.




Y aunque por supuesto no son zumos, también nos intentan convencer sobre que los refrescos contienen fruta (¡!), podemos ver una etiqueta de un refresco de naranja, 8,5 g de azúcares y ya está todo. 


La primera consideración es que como refresco en lata se toma como "ración" (30 ml) y esto implica multiplicar por 3,3 sus valores. ATENCIÓN: 25,5 g de azúcar o dicho de otra forma la mitad del azúcar que OMS dice que es el valor límite superior para tomar en un día: 50 g)

En conclusión:
  1. debemos incluir las frutas en su formato "fruta" como alimento importante en nuestra alimentación
  2. ocasionalmente podemos tomar un zumo exprimido casero en sustitución de una fruta, pero esto no debe ser una práctica reiterativa en el mismo día 
  3. los zumos comerciales presentan diferencias nutricionales con respecto a los zumos caseros
  4. un néctar de fruta puede contener azúcares añadidos
  5. los refrescos son bebidas carbonatadas sin parecido nutricional a zumos ni frutas


jueves, 2 de febrero de 2017

¿Alcohol o no alcohol? Esa es la cuestión



La palabra alcohol viene del árabe y significa "el espíritu". En general, no existe conciencia de que en España se bebe demasiado. El consumo del alcohol está tan arraigado en nuestra cultura que incluso está "normalizado" su abuso.

En el contexto dietético consumir alcohol es una aparente contradicción ya que si bien identificamos con ello  una sustancia que está relacionada con la alimentación, en realidad no es un nutriente. No deja de sorprender que una sustancia que nuestro organismo es incapaz de metabolizar, se ingiera con tanta profusión y normalidad, como si fuera inofensiva. No lo es. 

ESTUDES

Para muchos, beber alcohol es una práctica fuertemente vinculada al ocio de fin de semana y a la socialización. Ir de botellón o practicar el binge drinking (consumo por atracón) se han convertido en prácticas habituales de fin de semana entre adolescentes y jóvenes. En 2014, más de la mitad (57,6%) de los estudiantes españoles de entre 14 y 18 años admitieron haber hecho botellón en los últimos 12 meses  y 1 de cada 4, en los últimos 30 días y, además, 1 de cada 3 alumnos reconoció haber realizado consumo por atracón en los últimos 30 días (Informe 2016). Los efectos que se derivan de la ingesta de grandes cantidades de bebidas alcohólicas en un escaso período de tiempo son múltiples y relativamente frecuentes: borracheras, peleas, discusiones y conflictos familiares, dificultades para estudiar, etc. 



No hace mucho las noticias nos rasgaban el corazón cuando informaban de una tragedia que refleja lo peligroso que puede resultar el consumo de una droga de este calibre.

Trasladar el tema del alcohol, en general, a la opinión pública y a las recomendaciones es uno de los retos más complejos en salud pública. El consumo de alcohol, en su aspecto más social y cultural, puede entenderse como una frontera de límites imprecisos entre dos polos: el del placer producido por el consumo moderado, asociado a relaciones sociales, celebraciones, etc., y el del sufrimiento o enfermedad tanto individual como colectivo, que produce su abuso. El alcohol es una especie de Dr. Jeckyll y Mr. Hide como comentamos en otra entrada de este blog cuyo límite entre bueno y malo es tan sutil que es fácil pasarse.

El consumo de alcohol pueden incrementar el riesgo de muchos problemas de salud, como (MedlinePlus):
  • Sangrado en el tubo digestivo
  • Daño a las neuronas
  • Trastorno cerebral llamado síndrome de Wernicke-Korsakoff
  • Cáncer del esófago, el hígado, el colon, mama y otras áreas
  • Delirium tremens (DT)
  • Demencia y pérdida de la memoria
  • Depresión y suicidio
  • Disfunción eréctil
  • Daño cardíaco
  • Hipertensión arterial
  • Inflamación del páncreas (pancreatitis)
  • Enfermedad hepática, incluso cirrosis
  • Daño neurológico
  • Desnutrición
  • Problemas para dormir (insomnio)
  • Tomar alcohol durante el embarazo puede ocasionar anomalías congénitas graves en el bebé. Esto se denomina síndrome de alcoholismo fetal.
  • El consumo de alcohol también incrementa el riesgo de violencia. 
Ante la multitud de informaciones contradictorias que recibe la población, la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), ha publicado en noviembre de 2016 un documento (SEE) que intenta formular mensajes clave basados en datos contrastados y hechos demostrados relacionados con el consumo de alcohol y recomendaciones para la acción. 

De estos mensajes cabe entresacar:
  • El alcohol es una de las principales causas evitables de enfermedad, sufrimiento y muerte. Sin olvidar que el alcohol aumenta la accidentabilidad por tráfico, incluso en pequeñas cantidades.
  • A pesar del descenso observado en los últimos años, en España se sigue bebiendo demasiado,  los 11,2 litros al año duplican la media mundial (6,2 litros por persona y año).
    Documento SEE
  • La frecuencia de episodios de consumo excesivo y borrachera en jóvenes es alta. Dos datos del Informe 2016: uno, el promedio de edad  de la primera borrachera se sitúa en los 14,6 años; y dos, la proporción de estudiantes que admite haberse emborrachado alguna vez es más amplia entre las chicas de los grupos más jóvenes, de 14 y 15 años, si bien conforme aumenta la edad, la prevalencia en chicos y chicas va convergiendo.
  • Los riesgos del consumo de alcohol superan sus potenciales beneficiosLa disponibilidad de alcohol es muy elevada en nuestro medio, está omnipresente, tiene un precio bajo y la promoción publicitaria de las bebidas con alcohol es muy fuerte.
  • La efectividad preventiva de los programas educativos sobre el alcohol en los menores es limitada. 
  • Una parte de las personas que beben diariamente desarrollará un trastorno por dependencia de alcohol. Los programas de tratamiento del abuso y dependencia del alcohol pueden ser efectivos, pero están infra-utilizados.


Es habitual en prácticamente todas las culturas, que el abuso en el consumo (estar intoxicado o ebrio) suponga una estigmatización social negativa: entre un grupo de personas afectadas por diversos trastornos de la salud, una persona “visiblemente ebria” es una de las peor consideradas. Por ello me parece importante resaltar que una persona bebida tiene derecho a: recibir asistencia integral y personalizada, ser atendida sin discriminación y con el máximo respeto y, a recibir información veraz y comprensible sobre las alternativas terapéuticas para superar esta adicción.

Aunque desde ciertos sectores se abogue por el concepto consumo responsable de alcohol, el único consumo responsable posible sería el consumo cero. Habida cuenta que el consumo de alcohol ha estado presente desde tiempos remotos en nuestra cultura, de forma realista hemos de buscar introducir cambios en la actitud hacia el consumo de estas bebidas.
Si una idea debe quedar clara con todo lo que sabemos es que nunca se debe aleccionar ni recomendar a realizar como práctica saludable ninguna cantidad de consumo de alcohol. Así que si no consumis bebidas con alcohol seguid con vuestra abstinencia pero si sois consumidores, rebajad al máximo su uso no sobrepasando 1-2 unidades básicas de bebida por día.